En el marco del Proyecto Integral de Desarrollo del Perilago de Cruz del Eje, la Dra. Melisa Rodríguez Oviedo, directora del equipo de arqueología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), explicó los procedimientos de monitoreo, la relación con las comunidades indígenas y los hallazgos registrados, enfatizando los marcos legales y protocolos que rigen el trabajo.
Entrevistada por CDM Noticias Radio, Rodríguez Oviedo detalló el procedimiento legal y los requisitos administrativos. El proyecto fue contratado por Lotería de Córdoba, pero la supervisión técnica y patrimonial recae en la Agencia Córdoba Cultura.
«Una vez que tuvimos la información de este proyecto, hablamos a la Agencia Córdoba Cultura y a través de la Dirección de Patrimonio, nos dijeron que teníamos que hablar con el Consejo Indígena porque estábamos dentro de la reserva arqueológica», explicó. El equipo se guía por la ley 10.316 (de 2015), cuyo «artículo 5 crea el Consejo y establece que va a entender en todas las cuestiones directamente o indirectamente involucradas con los intereses de los pueblos indígenas de la provincia».
Sobre el organismo nacional, aclaró: «El INAI no es un órgano de consulta o de injerencia en esto… Argentina es un Estado federal, entonces puede suceder que uno en primera instancia va al organismo provincial y en caso de que no haya un organismo provincial se va a un organismo nacional. Córdoba en este momento tiene un organismo provincial, por eso es que se acude en primera instancia al organismo provincial».
Integración de comunidades y delimitación territorial
La arqueóloga explicó que el equipo se conformó tras reuniones en mayo con el Consejo Provincial de Pueblos Indígenas. «Lo que planteamos… era que necesitábamos… que hubiera integrantes del equipo de trabajo, miembros de las comunidades indígenas. Eso implicaba que iban a ser trabajadores del equipo de arqueología… forman parte del proceso», detalló.
Respecto a la delimitación del territorial ancestral, precisó: «En el Consejo lo que plantearon es que ese sector corresponde en términos ancestrales a la cabeza de Toco, que era parte del pueblo-nación-provincia Toco-Toco… Para lo que ahora se conoce como San Marcos, estaría el pueblo de San Jacinto… y hacia abajo tenemos la comunidad de Soto y después también de Quilpo».
Ante el reclamo de la comunidad Tulián -que no pertenece al Consejo pero sí cuenta con personería jurídica e inscripción en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas- por la violación del derecho consuetudinario indígena, Rodríguez Oviedo se limitó a describir el procedimiento institucional seguido: «En el Consejo lo que se establece, se comenta que hay cuatro comunidades en las inmediaciones de ese territorio, tres de las cuales están inscritas en el Consejo y una no». Explicó que, en base a la delimitación territorial ancestral, «lo que se lleva adelante es que la comunidad Toco-Toco invita y es parte del Consejo a las otras dos comunidades aledañas que están dentro del Consejo, que es la Tay Pichín y la Taku Kuntur». Enfatizó que cualquier disputa sobre legitimidad corresponde resolverla «entre las comunidades».
No obstante, en respuesta a las declaraciones realizadas la semana pasada por Horacio Pereyra, de la comunidad Toco Toco, Mariela Tulián, casqui curaca de la comunidad Tulián, explicó: «El concepto de territorio para los pueblos y territorios indígenas es que no hay propiedad privada, la propiedad es comunitaria. Ellos (por la comunidad Toco Toco) no son una comunidad indigena establecida y reconocida por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Él (Horacio Pereyra) inscribió su comunidad en el Concejo indígena de la provincia que no tiene ningún requisito. Él no estableció que existiera la comunidad Toco Toco. Para estar amparados por el artículo 75 inciso 17 de la Costitución Nacional tiene que cumplir unos requisitos, unos pasos que él no dio como comunidad.» Y concluye, «la propiedad comunitaria indígena no excluye comunidades.»
Alcance geográfico del estudio y metodología de trabajo
El área estudiada por el equipo supera el predio específico de las obras. «Prospectamos y relevamos más de 2.000 hectáreas, que va desde Los Sauces… hasta el río Cruz del Eje», informó. Este trabajo incluyó un minucioso relevamiento de distintas zonas:
- «Toda la parte de los autos (por los caminos terciarios) también prospectamos y relevamos».
- «Cerca de la Lomada (de Los Sauces) estuvimos caminando desde el otro lado, justo en el cruce… cruzamos el cementerio».
- «Cerca del ferrocarril. Eso también fue marcado como parte histórica».
- «Recorrimos toda la parte esa del río, pedimos permiso en los diferentes campos alrededor, tanto del IPEA como de lo que ahora se conoce como el hotel, como en los campings de pesca. De los corrales, que también es la unión que une el IPEA con los autos, también nos fuimos aproximadamente unos 700 metros hacia adentro».
El informe de «línea de base», según explicó la arqueóloga, combinó prospección, sondeos, investigación en el Archivo Histórico Provincial y Nacional, y «entrevistas etnográficas a las inmediaciones». Toda esta información fue entregada a la Agencia Córdoba Cultura para que el Consejo Indígena determinara si se había cumplido con el «consentimiento previo, libre e informado».
Hallazgos y protocolos de actuación
Sobre los materiales encontrados durante el monitoreo, confirmó: «Material cerámico serían fragmentos de cerámica… material lítico… Eso está apareciendo». El protocolo actual establece que con todo el material recuperado se hace después la limpieza, el acondicionamiento, etiquetado y planilla… a fin de la semana todo el material que se encontró se va a la dirección de patrimonio» en la ciudad de Córdoba por razones de seguridad.
Respecto a rumores sobre «casas pozo» en la zona del hotel, fue cautelosa: «Nosotros no sabemos si es una casa pozo. Encontramos algunos indicios de unos posibles recintos habitacionales por fuera de lo que va a ser la zona del hotel… está planificado que vamos a hacer una excavación exploratoria para poder establecer que efectivamente son recintos habitacionales».
Desmintió de manera categórica los rumores sobre restos humanos. «Nosotros no hemos registrado restos humanos… Fuimos a preguntar dónde estaban. Nos comentaron que efectivamente en ningún lado se dijo eso, que no hay». Subrayó que, en caso de que alguien considere lo contrario, la denuncia se debe hacer en la policía, ya que se trata de una situación que involucraría sí o sí al Poder Judicial.
Rodríguez Oviedo aclaró que el informe completo de la «línea de base» es de acceso público, pero con una salvedad crucial por seguridad: «Si hay interés de acceder a esta información, hay que comunicarse con la Agencia Córdoba Cultura, con la dirección de patrimonio… Como tiene información sensible vinculada a la geolocalización de algunos sitios… estos datos no se dan tan abiertamente por lo que implica el tráfico de bienes culturales».
Escuchá la entrevista con la arqueóloga acá:

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